Literalmente, brandy (brandewijn, en holandés) significa “vino de quema”, es decir, “el que se destina a la destilación por carecer de condiciones para el consumo”, según la Real Academia Española.
Es irónica la manera en que se produjo un destilado tan apreciado como éste en sus inicios, y que ahora tiene una producción tan diversa en regiones y materias primas.
No olviden levantar sus copas y decir Slaynt! (recuerda que se pronuncia “slansh”), la nueva -y, a la vez, tan antigua- forma de decir ¡Salud!
En Slaynt te proponemos degustaciones de brandy, cognac y armagnac y maridajes con habanos o chocolate que harán de tu evento una verdadera delicia.